Semana 10. 70/295
Eulogio
En la Roma imperial de principios de nuestra era los parricidas eran condenados a muerte utilizando un cruel sistema.
El reo era introducido en un saco con un perro, un gato, una víbora y un mono y, después era arrojado al mar.
La naturaleza de este castigo se debía a la gran importancia social que los romanos concedían al "pater familia".