lunes, 28 de marzo de 2005
Semana 13. 87/278
Castor
La hibernación que llevan a cabo un gran número de animales no es más que una estrategia de supervivencia para afrontar la escasez de comida en el invierno.
Cuando llega el frío, muchos animales de sangre caliente interrumpen su actividad y entran en un estado parecido al sueño.
La temperatura corporal baja para asimilarse a la del entorno.
Esto no afecta a las funciones vitales, sólo las ralentiza.
El corazón sigue impulsando sangre fría pero late más despacio y los pulmones continúan funcionando aunque a un rito más lento y profundo.
El objetivo no es otro que ahorrar el máximo de energía.