En Tahití y en otras islas polinesias, si algún invitado realiza alabanzas o halagos sobre algún adorno u objeto de la casa, el anfitrión se verá en la obligación de regalárselo.
En la Argentina si algún invitado realiza alabanzas o halagos sobre algún adorno u objeto de la casa, el anfitrión se verá en la obligación de esconderlo inmediatamente para que el invitado no se lo robe.