miércoles, 04 de mayo de 2005
Semana 18. 124/241
Mónica
En Malasia crece un arbusto que indica con absoluta precisión las tres de la mañana y las cuatro de la tarde.
El reloj interno que regula su ciclo es de tal precisión, que cada día, los
capullos de sus flores se abren a las tres de la mañana exactamente, para cerrarse puntualmente a las cuatro de la tarde.
Los frutos que se desarrollan pasada la floración alcanzan la madurez con una total precisión a las 36 horas. Se envuelven en pequeñas cortezas individuales, exactamente a las tres de la mañana.
Este arbusto no conoce el paso de las estaciones, ni, por supuesto, los cambios de hora, florece durante todo el año y durante toda su vida que suele ser de unos cincuenta años.