viernes, 13 de mayo de 2005
Semana 19. 133/232
Fátima
En la Edad Media se pensaba que el desequilibrio de los humores en el cuerpo: sangre, flema, bilis y atrabilis, era la causa de la mayoría de los males y que para curarlos había que restablecer la cantidad exacta de sangre en el cuerpo.
"Sacando la sangre se saca la enfermedad" era el lema de los médicos.
Las extracciones casi siempre se realizaban en primavera, época que se consideraba de renovación para toda las sangre del cuerpo.
La practicaban los barberos: primero metían el antebrazo del paciente en agua caliente, luego le aplicaban un torniquete y, con una lanceta, le hacían un pequeño corte, por el que extraían la sangre de una de las cinco venas mayores, cada una de las cuales correspondía a un órgano vital.