Entre las muchas tradiciones que aún conservan los lores ingleses está la de tocarse la cabeza con cualquier cosa que esté a su alcance para solicitar la palabra.
Este singular gesto deriva de la imagen del caballero inglés con su sombrero y bastón.
En principio los diputados, cuando querían dirigirse a la cámara se ponían el sombrero pero con la decadencia de este tipo de complemento ha sido sustituido por cualquier otra cosa.