lunes, 03 de octubre de 2005
Semana 40. 276/89
Francisco de Borja.

En la antigüedad se llamaban "ínfulas" a unas vendas que se colocaban en la cabeza a modo de corona y que solían lucir los príncipes y sacerdotes paganos como señal de dignidad.

Cuantas más ínfulas -y de mejor calidad- tenía alguien, más poder adquiría y más altanero se volvía.

De ahí que "tiene muchas ínfulas" aquel que desprecia al prójimo
Desconocido @ 4:21
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