Semana 50. 350/15
Eusebio
Cuando las reinas españolas querían ir de caza, o simplemente cabalgar, debían montar en el caballo saltando desde el estribo de una carroza, algo bastante peligroso.
Según estaba establecido en el protocolo nadie podía ayudarlas, ya que ningún caballero podía tocarlas. Sólo el rey tenía ese privilegio.