Semana 32. 220/145
Domingo.
La manera de sentarse, levantarse y de caminar son distintas en las mujeres y en los hombres, un dato que tiene que ver no sólo con el componente cultural sino también con la estructura del esqueleto.
En concreto, las diferencia aparece en la pelvis, que surge de la unión de tres piezas óseas: el sacro, y los dos huesos de la cadera o huesos iliacos. El sacro distribuye el peso de la columna vertebral entre las dos piernas a través de estos últimos, que a su vez se componen de la fusión de tres piezas.
Pues bien, en la pubertad, la pelvis femenina se transforma: la cadera se ensancha para permitir el paso de un posible bebé y el pubis se dilata y se comba para formar el canal del parto. Esto hace que los fémures de las mujeres se arqueen y confieran a las féminas un movimiento de caderas distinto al de los hombres.
"Tantos hombres y tan poco tiempo"
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Historias extra-ordinarias"