Semana 33. 228/137
Roque.
Thomas A. Edison (1847-1931) es el prototipo del inventor moderno. Encerrado en su laboratorio de Menlo Park, este norteamericano se dedicó básicamente a inventar. Inventó el fonógrafo, antepasado del tocadiscos, la lámpara incandescente, la pila... y así hasta más de 2.000 patentes en total.
Inventó también al inventor, porque nadie se había dedicado hasta entonces exclusivamente a inventar, al menos en nuestra época moderna, e inventó el inventorio, o sea, un laboratorio dedicado única y exclusivamente a inventar cosas.
A un periodista que le preguntó qué es un inventor, Edison le contestó: "No es más que un hombre curioso y audaz. Mire usted, si a mí no me funciona algo, pues voy y averiguo por qué y lo arreglo. Y si echo en falta un aparato que no existe, lo invento. Eso es todo".
Un alemán, Wernher von Braun, inventor de las famosas V-a, V-2 y V-3 (los primeros misiles dirigidos que machacaron Londres en la fase final de la II Guerra Mundial) remató estas frases de Edison: "Las cosas no se inventan, se hallan. Yo me limité a dar con una ley física que existía desde el primer día de la creación y que permite levantar verticalmente una mole metálica y dirigirla horizontalmente a un blanco preestablecido. Lo que hice fue sacar esa ley del anonimato en que yacía desde que Dios hizo el mundo, y aplicarla".
"Tantos hombres y tan poco tiempo"
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Historias extra-ordinarias"