S?bado, 01 de marzo de 2008
Semana 9. 61/305
Rosendo.
Fiesta en Baleares.

Einstein, tras obtener el premio N?bel de F?sica (por cierto, no por su creaci?n de la teor?a de la relatividad, sino por sus trabajos sobre el efecto fotoel?ctrico), era invitado constantemente a dar conferencias en universidades y organismos cient?ficos. ?l sol?a viajar en coche y con ch?fer, y se dice que en cierta ocasi?n le comento a este lo tremendamente aburrido repetir siempre lo mismo. El ch?fer le contest?: "he o?do su conferencia tantas veces que me la s? de memoria; si usted quiere, cualquier d?a puedo sustituirle y darla yo".

Einstein le tom? la palabra y accedi? un d?a en que supon?a poco probable que alguien en la sala de conferencias pudiera reconocerle. Todo iba de maravilla (nadie le hab?a reconocido, el ch?fer hab?a expuesto muy bien la conferencia,...) hasta que alguien le hizo una pregunta sobre cuya respuesta el ch?fer no ten?a ni idea. Tuvo sin embargo la ocurrencia de contestar: "Su pregunta, caballero, es tan sencilla que estoy seguro de que hasta mi ch?fer podr?a contestarla, as? que dejar? que sea ?l mismo quien lo haga".

.- Todas las "Historias extra-ordinarias"

.- Todos los cap?tulos de "Tantos hombres y tan poco tiempo"
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