Viernes, 11 de febrero de 2011

Semana 6. 42/323
Lourdes.

Los hornos de microondas son m?s antiguos de lo que parecen. En 1945, un ingeniero llamado Percy Spencer de la empresa Raytheon, que desarrollaba tecnolog?as para mejorar los radares militares, not? que un magnetr?n que estaba probando comenz? a derretir un chocolate que ten?a en la bolsa. Aunque al principio le sorprendi?, se dio cuenta de lo que estaba pasando: Las microondas generadas por el magnetr?n, que no son m?s que un tipo especial y enfocado de ondas de radio, calentaron el chocolate al punto de derretirlo.

Pero, ?qu? es un magnetr?n? B?sicamente, es un tubo al vac?o (del cual todo la materia y gases han sido removidos) que genera microondas coherentes, es decir, que no producen interferencia entre ellas. La generaci?n de ondas coherentes es importante para radares, que fue la raz?n por la cual Raytheon estaba experimentado con estos en 1945. Sin embargo, un efecto que no fue previsto fue que, al concentrar las ondas de cierta manera hacia un objeto, era posible elevar su temperatura significativamente, de una manera muy eficiente.

Raytheon patent? el invento, y en 1954 comenz? a vender un microondas de 2 metros de alto, que pesaba 750 libras, por $5,000, una peque?a fortuna en aquel entonces. Su mercado objetivo eran restaurantes y hoteles, donde les ser?an ?til el tiempo r?pido de calentamiento. La foto a la izquierda muestra uno de estos hornos de microondas.

No fue sino hasta 1970 cuando se desarroll? una versi?n m?s reducida y eficiente, que el mercado comenz? a expandirse. En 1975, ya hab?an m?s de 1 mill?n de hornos de microondas en el mercado.

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