Lunes, 17 de diciembre de 2018

Semana 51. 351/14
Yolanda.

El sombrero puntiagudo con el que se ha representado tradicionalmente a las brujas, tiene un origen incierto. Una de las fuentes más probables se remonta a las monedas etruscas plasmadas con la imagen de la diosa Diana —comúnmente asociada con la hechicería— quien portaba un sombrero puntiagudo. Es más probable que la idea del sombrero proviniera de una exageración del sombrero cónico empleado en el siglo XV en las cortes reales —los ilustradores comenzaron a usarlo como una reminiscencia a los cuernos del demonio para que ese personaje destacara con facilidad. Otra conexión la encontramos en la cerveza: por mucho tiempo las mujeres fueron las encargadas de la preparación y fermentación de esta bebida; en los mercados usaban sombreros altos y terminados en pico para distinguirse como vendedoras entre la multitud. Ahora la fuerte carga social y de roles de género que conlleva el imaginario de «la bruja» se ha diluido, pero aún pervive en el imaginario colectivo la estética de la mujer anciana y malvada que manipula la suerte a través de brebajes secretos y pactos con poderes ocultos. Son las principales protagonistas de los cuentos infantiles, pero quizá el terror real que el estereotipo nos provoca viene de esa mirada de odio y temor con la que se ha juzgado a mujeres que, a fin de cuentas, obtuvieron poder por medio de sus conocimientos.

.- Todas las Historias extra-ordinarias.

.- Todos los capítulos de Tantos hombres y tan poco tiempo.


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