Viernes, 10 de julio de 2020

Semana 28. 192/174
Cristóbal.

El chicle no es precisamente un invento moderno. Desde hace miles de años, ya en la prehistoria, y más tarde, en Egipto y en la antigua Grecia, se masticaban resinas y hojas de distintas plantas, que no se tragaban, con fines medicinales. Esta costumbre fue común a muchos pueblos y culturas del pasado, aunque la goma de mascar que hoy conocemos como tal tiene sus orígenes en Centroamérica. Fueron los mayas quienes aprendieron a recolectar la savia del chicozapote (Manilkara zapota), haciendo incisiones en zigzag en la corteza de ese árbol. Luego, dejaban secar el látex y lo cocían para obtener una goma masticable. Los mayas la denominaban sicte. Después, los aztecas la conocieron como tzictli, de donde proviene la palabra española chicle. En el siglo XVI, el misionero Bernardino de Sahagún contaba que la mascaban en público todas las mujeres aztecas solteras, mientras que las casadas y las viudas lo hacían solo en sus casas. Afirmaba que con ello unas y otras procuraban evitar el mal olor de boca, de modo que así no eran rechazadas, y que también lo usaban para “echar la reuma”.

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.- Todos los capítulos de Tantos hombres y tan poco tiempo.


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